COFRADÍA "SANTÍSIMO CRISTO DE LA CAÍDA"

Escudo de la Cofradía
La historia del grupo escultórico del Cristo de la Caída comienza en 1882, cuando María Sánchez Davó quiso participar en la procesión de Semana Santa de Crevillent acompañando la imagen de Cristo. Acción que las autoridades le prohibieron, pues era un privilegio reservado a los hombres.
 
Su esposo, Juan Mas Fuster, ante tal ofensa y evitar las chanzas en la localidad, decidió encargar un trono al escultor Antonio Riudavets para que ella pudiera procesionar sin impedimentos.


Riudavets propone una escultura representando la Tercera Caída de Cristo, pasaje bíblico que faltaba en las procesiones crevillentinas.
La obra, con un coste de 5,000 reales, estaba compuesta por tres figuras a tamaño real (la imagen principal del tipo vestidera y las secundarias enlienzadas) y una cruz: Jesús caído de rodillas bajo el peso de la Cruz, con el rostro lleno de dolor y compasión, que proyecta un profundo sentido de sufrimiento, un sayón a la izquierda con una expresión feroz, cruel y desafiante, tirando de la soga del cuello de Cristo, que simboliza el pecado y la crueldad humana, provocando una visceral repulsión en el espectador, y el Cireneo a la derecha, casi erguido, con expresión compungida y lágrimas en los ojos, parece intentar proteger a Cristo, intensificando el drama de la escena que transmitía la tensión entre la crueldad humana y la solidaridad, mientras Cristo, sereno en su sufrimiento, elevaba la representación hacia lo espiritual.
Viste a Jesús con una túnica morada, y aplica en ella una sobria policromía, con tonalidades terrosas y rojizas reforzando su realismo. Torna una posición grotesca como es una caída en una postura de conservada dignidad serena de Cristo, elevando la escena hacia lo espiritual. Dispone la cabeza, ligeramente ladeada hacia la izquierda y levemente inclinada, acentuando la expresión de recogimiento y sumisión al Padre, ceñida con una corona dorada de espinas, de la que brotan algunas gotas de sangre y sobre ella una aureola dorada cual si fuese formada por los mismísimos rayos del sol. En sus ojos percibimos un velo de melancolía, que no oculta, sino que revela: ojos que, por un instante, parecen cobrar vida, como si te miraran directamente, reconociendo tu presencia con gratitud y ofreciéndote, sin palabras, el perdón absoluto.
 
La imagen refleja una mezcla de dolor y compasión, con un rostro que transmite melancolía y una conexión íntima con el espectador, uniendo lo físico con lo espiritual, que da el origen de su leyenda.
 

DATO INTERESANTE

En 1918 se incorpora a la Cofradía como acompañante en las procesiones la Banda de cornetas y tambores Los Lucas.

En 1956, el artista local José Lledó Candela reformó el trono. Construyó un nuevo escenario, cambió la disposición de las figuras y, sobre todo, la posición corporal de Jesús, gracias a ser una imagen vestidera. Ya no aparecía caído de rodillas, sino levantándose tras la caída, situado en una colina. El sayón pasó al frente del paso mirando de frente a Jesús, mientras el cireneo fue desplazado hacia atrás sosteniendo la Cruz. La escena dejó de representar la derrota y pasó a simbolizar el momento de superación, mostrando a Cristo erguido, triunfante y majestuoso, levantándose por amor a la humanidad, representando un mensaje de resiliencia y esperanza, en el que Cristo, aunque herido, comienza a erguirse, simbolizando la victoria del amor y la fe sobre el dolor y el sufrimiento, donde la caída no es el final, sino el inicio del camino hacia la gloria.

En la cofradía se conserva una leyenda transmitida entre generaciones, cuando el Paso de la Caída marcha a hombros de los costaleros, el rostro de la imagen de Jesús parece cobrar vida, situándote a la derecha del trono desde su parte frontal, al llegar el paso a tu posición, si levantas la mirada hacia su rostro, y sólo si tus ojos se atreven a buscar los suyos, sucede algo hermoso y prodigioso: Jesús te devuelve la mirada. Así, cada año, los corazones esperan con fervor el encuentro con Cristo, que, aun en su caída, levanta espiritualmente a quienes lo contemplamos.

MÁS INFORMACIÓN DE INTERÉS DE LA COFRADÍA

AÑO DE FUNDACIÓN: 1947

IMAGEN O GRUPO TITULAR: Tercera caída de cristo en su ascenso al monte calvario.

AUTOR DE LA IMAGEN O DEL GRUPO Y AÑO DE REALIZACIÓN: Antonio Riudavets Lledó, año 1883.

AUTOR DEL TRONO Y AÑO DE REALIZACIÓN: José Candela Lledó «El Noi» (1956) en Crevillent.

AUTOR DEL ESTANDARTE Y AÑO DE REALIZACIÓNCruz guía anterior a 1906 atribuida al escultor Antonio Riudavets Lledó.

COLORES DE LA COFRADÍA/VESTA: Túnica, capa y capirote blanco marfil (blanco cartagenero) con botones y fajín morado.

UBICACIÓN DE LA IMAGEN TITULAR: Se encuentra expuesto en el Museo de Semana Santa de Crevillent.

DÍAS QUE PROCESIONA: Miércoles Santo (procesión de La Pasión) y Viernes Santo (procesión de Subida y Bajada del Calvario).

NÚMERO DE COFRADES (DATOS 2025): 180

ACOMPAÑAMIENTO MUSICAL: Banda de Cornetas y Tambores «Los Lucas».

COMPOSICIONES MUSICALES DE LA COFRADÍA: La Caída. Merpis.

OBRA SOCIAL: Promocionar el culto público a Nuestro Señor Jesucristo de la Caída. Realizar actividades sociales y caritativas. Promover una vida cristiana más perfecta. Participar en actos de culto y procesiones.

PRESIDENTE ACTUAL: D. David Guilabert Boyer, desde el 22 de noviembre de 2024.

REDES SOCIALES Y CONTACTO: Facebook de la Cofradía

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